Personal vs Profesional

Actualizado: 30 de dic de 2019

Todo el mundo habla de la separación entre lo personal y lo profesional, al igual que en películas como El Padrino se encuentran frases míticas como la de Michael Corleone en la que dice:


No es nada personal…, son sólo negocios”.

En mi opinión no existe tal diferencia, ya que los valores y principios que tiene una persona, se aplican de igual manera en cualquier nivel o plano de su vida.


Evidentemente, existe separación entre la vida laboral y la vida personal, aunque muchas veces estos planos pueden juntarse. En mi caso, en alguna de las empresas por las que he pasado, considero que tengo grandes amigos, o incluso durante esa etapa de mi vida, he considerado familia a alguno de estos compañeros.


Pero esto no viene al caso, esto son circunstancias que a veces se pueden dar y otras no.


El hecho del que quiero hablar, es que cuando una persona tiene valores, por ejemplo, el no querer pisar a nadie para ser mejor, da igual que estemos hablando en un plano laboral o personal, una persona que entre sus objetivos tenga querer ser el/la mejor, simplemente no pisará a nadie porque entre sus principios se encuentra el no querer pisar a nadie.


Todos hemos oído o vivido casos en el mundo laboral, en el que te encuentras a personas, que hacen lo que sea necesario para ascender, o para ganarse ese reconocimiento o solamente por destacar, sin mirar o considerar a nada o nadie más. Desde mi punto de vista, considero que esa persona lo que carece es de valores o de ciertos valores y que en el plano laboral lo exterioriza o lo muestra así, pero apuesto o apostaría a que esa persona en otro contexto que no sea el laboral, también lo muestra de alguna manera u otra.

Una persona puede ser muy ambiciosa o muy competitiva, creo que no son características o rasgos de la personalidad malos, los veo muy positivos, siempre y cuando se sostengan de valores y de principios.


En todos, repito, en todos los trabajos, sea cual sea el cargo, la función o la responsabilidad vamos a tener relaciones humanas con otras personas, independientemente que se tenga un trabajo más o menos especializado. En todas estas relaciones es necesario aplicar los principios y para mí no sirve el “vale todo”.

Muchas empresas y sobre todo en algunos sectores (por ejemplo, ventas o comerciales), son las empresas las que fomentan esta competitividad que hace que los trabajadores se olviden de sus valores y busquen ante todo lograr los objetivos que les ha marcado la empresa. Estas empresas piensan que con esta suma de objetivos individuales van a obtener más fácilmente su objetivo. Parece que tenga sentido o lógica, pero no lo veo así. No estoy diciendo que las personas no se deban de fijar objetivos, ni tampoco que no se tengan que centrar en sus objetivos, ni mucho menos (yo soy el primero que necesito tener fijados unos objetivos y unos retos para estar empujando a tope), pero creo que aparte de esto, es muy positivo generar un clima o un ambiente y fijar unos objetivos colectivos lo que genera una competitividad más sana y en consecuencia que se favorezca el clima de trabajo.

La cruz de lo que acabo de comentar, puede ser que haya trabajadores que empujen más y otros que empujen menos, pero ahí ya es trabajo del responsable del equipo de ponerle las pilas a quien se las tenga que poner y de la manera que vaya a resultar más efectiva, dependiendo de la persona. Pero considero que esta menor tensión de trabajo favorece a que los trabajadores puedan sacar a la luz sus principios y valores.


Me hace mucha gracia escuchar a gente que dice: “al trabajo no vengo a hacer amigos”, obvio que no vas a hacer amigos, pero eso no significa que no seas persona y que no tengas principios ni escrúpulos.



Se podrá ser un o una técnico brillante, ser un “catacrack”, pero sin valores ni principios no se puede ser un buen profesional.




#desarrolloprofesional

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